Jardines comunitarios sostenibles

En tu opinión, ¿qué significa tener acceso a alimentos saludables? ¿Crees que todas las personas en Estados Unidos tienen las mismas oportunidades para comprar frutas y verduras frescas? ¿Has escuchado el término ‘desiertos de comida’? ¿Sabes en dónde en tu estado se encuentran estos desiertos? Reflexiona sobre estas preguntas y prepara algunas ideas para compartir con la clase más adelante.

Cuando el acceso a los alimentos es un desafío

Porcentaje de la población de los Estados Unidos en cada condado con acceso limitado a tiendas de comestibles, 2016 (decorative)
Porcentaje de la población de los Estados Unidos en cada condado con acceso limitado a tiendas de comestibles, 2016 (Contextual Data Resource)

En muchas ciudades y zonas rurales de Estados Unidos existen comunidades donde es muy difícil comprar alimentos frescos y saludables. Estas áreas reciben el nombre de o desiertos alimentarios. Un desierto de comida es una comunidad donde las personas tienen acceso limitado a supermercados o tiendas que venden frutas, verduras, carnes frescas y otros alimentos nutritivos. En cambio, es común encontrar restaurantes de comida rápida o pequeñas tiendas que venden principalmente alimentos procesados.

Los desiertos de comida existen por diferentes razones. Algunas comunidades no tienen supermercados cercanos porque las empresas consideran que abrir una tienda allí no es económicamente . En otros casos, las familias no tienen automóvil o un sistema de transporte público eficiente para llegar a supermercados que se encuentran a varios kilómetros de distancia.

Como resultado, muchas personas dependen de pequeñas tiendas de conveniencia donde alimentos con altos niveles de azúcar, grasa y sodio. Aunque estos productos suelen ser más baratos y fáciles de encontrar, consumirlos con frecuencia puede aumentar el riesgo de enfermedades como la diabetes, la obesidad y problemas del corazón.

Ahora vas a ver un breve video que explica qué es un desierto de comida, por qué existen estas comunidades y cómo afectan la salud de millones de personas en Estados Unidos. Mientras ves el video, presta atención a las siguientes preguntas. Te servirán para la discusión de clase más adelante:

Transcripción

(0:02) Este es uno de los barrios considerados más pobres del sur de la Florida. (0:06) Se le conoce como Overtown y está ubicado a pocas cuadras del centro de Miami, (0:10) donde se elevan lujosos edificios residenciales. (0:13) El Departamento de Agricultura lo señaló como un desierto de comida (0:16) porque solo hay negocios que venden productos enlatados, (0:19) comidas rápidas, licor y billetes de lotería.

(0:23) No hay supermercados cercanos, por eso Librada, (0:26) que vive en esa zona hace más de 25 años, (0:28) cuenta el Viacrucis para conseguir alimentos frescos cada día. (0:32) Habría entonces que esperar a la guagua pública, (0:35) que pasa por horas, no pasa constante. (0:38) Entonces se hace un poco difícil para el que no tiene transporte.

(0:42) Para llegar al supermercado. (0:43) Para llegar al supermercado, sí. (0:45) Los desiertos de comida se encuentran en barrios en todo el país (0:48) donde no hay supermercados o lugares donde vendan productos frescos.

(0:52) Estos por lo general están a una distancia muchas veces superior a una milla de donde viven. (0:57) Estas personas suelen ser familias de bajos ingresos (0:59) que no cuentan con vehículo o los medios económicos para cubrir el transporte. (1:04) Y si sube el costo de gasolina, (1:06) si una familia tiene que ir millas y millas a recoger su comida, (1:11) les va a afectar y quizás no van a ir tan seguido, (1:15) quizás van a reducir la cantidad de comida que pueden comprar (1:20) porque tienen que pagar por la gasolina.

(1:22) En lugares como Overtown, que es considerada una zona de desierto de comida, (1:25) también se han instalado refrigeradores como estos (1:27) en donde voluntarios dejan alimentos para que los residentes de estas zonas (1:31) puedan tomar lo que necesiten. (1:33) Pero las neveras son como un oasis en el desierto (1:35) porque el problema es más profundo, dicen algunas organizaciones. (1:39) El problema que más hemos visto es el de bajos salarios.

(1:43) Cuando la gente necesita trabajar dos trabajos para pagar la renta, (1:46) pues cómo van a tener tiempo para cocinar. (1:49) Entonces las áreas en que más se ve la opresión alimentaria (1:52) son comunidades indígenas, afrodescendientes y latinas (1:56) y las personas de mayor edad. (1:58) Los desiertos de comida existen en todo el país.

(2:01) Algunos doctores dicen que los residentes de esas zonas (2:03) que se estiman en unos 47 millones de personas (2:06) tienen una expectativa de vida hasta 15 años menor (2:09) que el resto de la población por su mala nutrición. (2:13) Sin embargo, existen opciones para evitar la mala alimentación en esas áreas, (2:16) como explica esta nutricionista. (2:18) Por la parte nutricional, se pudieran nombrar algunos alimentos (2:21) que sean más ricos en nutrientes, que quizás sí se puedan conseguir, (2:25) como pudieran ser las lentejas o los granos, un poco de arroz, (2:29) combinarlos para que haya suficiente proteína, (2:32) ya estos serían alimentos que están en bajo costo.

(2:34) Recientemente el Departamento de Agricultura lanzó un programa piloto (2:37) para aquellas personas que viven en un desierto de comida (2:40) para que puedan comprar con SNAP y otros cupones alimentos por Internet (2:44) o por medio de llamadas a supermercados que entregan las compras a domicilio. (2:49) Alex Roland, Hoy Día Noticias Telemundo.

Vocabulario en contexto

Trabajando con la naturaleza: Soluciones verdes

Sin embargo, y pese a la dificultad para el acceso a alimentos frescos y saludables, esto no significa que las comunidades permanezcan pasivas. En muchas ciudades estadounidenses, residentes, organizaciones sin fines de lucro, escuelas e iglesias han comenzado a desarrollar proyectos que buscan transformar estos espacios mediante y programas de agricultura urbana.

Estos jardines permiten cultivar frutas, verduras y hierbas frescas dentro del mismo vecindario. Además de producir alimentos, crean espacios donde las personas trabajan juntas, aprenden nuevas habilidades y fortalecen las relaciones entre vecinos. Para muchas familias, estos proyectos representan una oportunidad para mejorar su alimentación y recuperar espacios abandonados.

multi-generational gardening
La jardinería entre generaciones (d-olwen-dee)

Las comunidades latinas han desempeñado un papel muy importante en muchos de estos proyectos. Inspiradas por las tradiciones agrícolas de sus países de origen, numerosas familias han compartido sus conocimientos sobre el cultivo de alimentos y la importancia de cuidar la tierra.

Los jardines comunitarios también contribuyen a la protección del medio ambiente. Muchas organizaciones utilizan sistemas de , recolectan agua de lluvia y evitan el uso excesivo de productos químicos. Estas prácticas ayudan a conservar los recursos naturales y promueven formas de producción más responsables.

Además del beneficio ambiental, estos proyectos fortalecen la de las comunidades. Cuando las personas cultivan parte de sus propios alimentos, disminuyen su dependencia de cadenas de distribución que pueden ser costosas o poco accesibles.

Los jardines también sirven como espacios educativos. Niños, adolescentes y adultos participan en talleres donde aprenden sobre nutrición, agricultura sostenible y alimentación saludable. Muchas familias consideran que estas experiencias permiten tradiciones culturales mientras enseñan a las nuevas generaciones el valor de producir sus propios alimentos.

Otra característica importante es la colectiva. En muchos jardines, los participantes trabajan juntos durante varios meses y, cuando los productos están listos, comparten las frutas y verduras entre las familias o las donan a bancos de alimentos locales.

Estos proyectos requieren mucho esfuerzo y planificación. Los voluntarios deben preparar el , sembrar, regar, eliminar malas hierbas y cuidar las plantas durante toda la temporada. Gracias a este trabajo constante, muchos espacios abandonados se convierten en lugares verdes donde la comunidad puede reunirse y colaborar.

Además, muchas organizaciones enseñan técnicas para mantener la sin contaminar el ambiente. Por ejemplo, utilizan compost elaborado con restos de frutas, verduras y hojas secas para enriquecer la tierra de forma natural.

Otro aspecto fundamental es la de los vecinos. Los jardines comunitarios funcionan gracias al compromiso de personas de diferentes edades y profesiones que trabajan juntas para mejorar su barrio.

Muchas familias también buscan aprovechar espacios vacíos o terrenos que antes estaban abandonados. Con creatividad y trabajo colectivo, estos lugares pueden transformarse en áreas productivas y agradables para toda la comunidad.

Los organizadores suelen fondos mediante donaciones, actividades comunitarias y alianzas con escuelas o empresas locales. Estos recursos permiten comprar herramientas, semillas y sistemas de riego.

Finalmente, estos proyectos buscan crear comunidades más . Compartir alimentos, conocimientos y tiempo fortalece las relaciones entre vecinos y demuestra que pequeñas acciones pueden generar cambios importantes.

Hoy existen cientos de jardines comunitarios dirigidos por organizaciones latinas en diferentes estados de Estados Unidos. Estos proyectos no solamente producen alimentos saludables; también fortalecen la cultura, promueven el cuidado del medio ambiente y ayudan a construir comunidades más resilientes frente a los desafíos de la inseguridad alimentaria.

A continuación conocerás dos ejemplos inspiradores: Green Haven Project, una organización comunitaria que trabaja para mejorar el acceso a alimentos frescos mediante jardines urbanos y programas educativos, y Hacienda Barrera, una iniciativa familiar que combina agricultura sostenible, herencia cultural y educación para las nuevas generaciones.

A través de estos ejemplos descubrirás cómo muchas comunidades latinas están sembrando mucho más que frutas y verduras: están sembrando oportunidades, salud y esperanza para el futuro. Y tú, ¿conoces iniciativas similares en tu estado o ciudad?

Green Haven Project: Cultivando alimentos y comunidad

Jardín comunitario en el vecindario de Overtown, Miami, Florida
Jardín comunitario en el vecindario de Overtown, Miami, Florida (Phillip Pessar)

Ahora conocerás Green Haven Project, una organización comunitaria ubicada en Estados Unidos que trabaja para mejorar el acceso a alimentos frescos en barrios con acceso limitado a supermercados. A través de jardines comunitarios, programas educativos y actividades para familias, la organización promueve una alimentación saludable y el cuidado del medio ambiente.

Green Haven Project nació con la idea de que un jardín puede ser mucho más que un lugar para cultivar alimentos. Sus miembros creen que estos espacios pueden fortalecer las comunidades, crear oportunidades educativas y mejorar la calidad de vida de las personas. En sus jardines participan voluntarios de diferentes edades, incluidos muchos niños y jóvenes que aprenden desde pequeños la importancia de cultivar sus propios alimentos.

Una parte importante del proyecto consiste en recuperar terrenos abandonados y convertirlos en espacios verdes donde la comunidad puede sembrar frutas, verduras y plantas aromáticas. De esta manera, lugares que antes estaban vacíos se transforman en espacios seguros donde vecinos, familias y estudiantes trabajan juntos.

Los participantes también aprenden técnicas de agricultura sostenible. Utilizan sistemas de riego que ayudan a ahorrar agua, producen compost con residuos orgánicos y buscan los recursos disponibles sin dañar el medio ambiente. Estas prácticas ayudan a reducir los y promueven una producción de alimentos más responsable.

Además de cultivar alimentos, Green Haven Project organiza talleres sobre nutrición, cocina saludable y conservación del medio ambiente. Muchas familias descubren nuevas formas de preparar verduras frescas y aprenden la importancia de incluir alimentos nutritivos en su alimentación diaria.

Uno de los objetivos principales del proyecto es las relaciones entre los vecinos. Trabajar juntos en el jardín permite compartir conocimientos, resolver problemas en equipo y crear un mayor .

Los jardines también sirven como espacios donde los adultos mayores pueden compartir experiencias con niños y adolescentes. Muchas familias latinas transmiten conocimientos agrícolas aprendidos de sus padres y abuelos, manteniendo vivas prácticas tradicionales mientras las adaptan a las necesidades de la vida urbana en Estados Unidos.

Otro aspecto importante del proyecto es el trabajo con escuelas locales. Muchos estudiantes visitan los jardines para participar en actividades prácticas donde observan cómo crecen las plantas, aprenden sobre los ciclos de la naturaleza y comprenden la importancia de proteger los recursos naturales. Estas experiencias ayudan a a las nuevas generaciones sobre la relación entre la alimentación, la salud y el medio ambiente.

Green Haven Project demuestra que los jardines comunitarios pueden ser una respuesta concreta frente a los desiertos de comida. Al mismo tiempo, fortalecen la comunidad, promueven hábitos saludables y ayudan a construir barrios más verdes y sostenibles para el futuro.

Conociendo Green Haven Project

Primero verás un breve video que presenta la misión de Green Haven Project y algunas de las actividades que realiza con la comunidad.

Mientras observas el video, presta atención a:

Transcripción

(0:00) Every September during Hunger Action Month, Local 10 raises awareness about food insecurity in our (0:05) communities. And through our Food for Thought campaign, we support the efforts of South Florida (0:10) nonprofits making a big difference in our community. Tonight, Local 10 Community Relations (0:15) Director Maite Padron introduces us to a true grassroots organization that lives up to the (0:21) proverb, you reap what you sow.

(0:31) Historic Overtown, only a short distance from a thriving arts and entertainment district, (0:36) yet miles away from affordable nutritious foods. Unfortunately, when it comes to these urban areas, (0:43) you have corner stores everywhere. It's not often that you have access to fresh foods.

(0:47) But just beneath the downtown Miami skyline, (0:52) we can see change rising. These two acres of land are feeding families.

(0:58) This is called Chinese python snake bean. This is just one seedling, this whole thing, (1:04) and then it's, as you can see, everything that's producing. (1:06) This fertile ground is producing a variety of vegetables, fruits. (1:10) Pretty much, it's good for like vitamin C. (1:13) And herbs.

It's all a labor of love for co-founders David Roper and Jorge Palacios, (1:20) who, driven by compassion, started the Green Haven Project. (1:24) What most people don't realize when it comes to food, it's our biggest expense. (1:28) Everyone's got to eat.

We all got to eat. So I also understood that it's the common ground (1:32) for humanity. The mission of the Green Haven Project is twofold, (1:36) creation and education.

They create sustainable gardens in areas known as food deserts, (1:41) and they educate the youth to maintain and harvest those gardens for proper nutrition. (1:50) Today, with the help of our Food for Thought volunteers from Publix, (1:54) the non-profit is showing neighborhood kids how to prepare the soil for planting. (1:58) I think they're going to put the seed underwater and put water in it, (2:02) and then the sun's going to make it to a plant soon.

(2:07) Okay, and then would you want to eat from it? (2:09) Um, well, when it grows big, when it's finished growing, then yes, we will all eat it together. (2:17) And Elijah's right. Everything that's grown here goes right back to the community at no cost.

(2:23) A perfect example of nature meeting the needs of its caretakers. (2:28) In Overtown, with this Food for Thought, I'm Maite Padron, Local 10 News. (2:36) Awesome work there.

The Green Haven Project operates a total of three (2:39) urban gardens in Miami-Dade County, so if you would like to get involved with that mission, (2:44) look for Food for Thought in the community section of local10.com.

Ahora verás un segundo video donde conocerás con más detalle cómo funciona el proyecto y el impacto que tiene en la comunidad.

Mientras ves el segundo video, identifica ejemplos de:

Transcripción

(0:02) Ahora prestemos atención, en el corazón de Miami, un grupo de activistas y voluntarios (0:08) está transformando la manera en que las comunidades se relacionan con la tierra y con los alimentos. (0:16) Se trata de Green Heaven Project, una organización sin fines de lucro fundada en 2019 con la (0:22) misión de enfrentar lo que se conoce como desiertos alimentarios, barrios de bajos recursos (0:29) donde conseguir frutas y vegetales frescos resulta casi imposible. De eso les vamos a (0:35) hablar hoy en nuestra sección 90 segundos verdes.

Es una presentación de la Fundación Bolo, una (0:41) fundación familiar, privada, que existe para acelerar el cambio y el impacto global, apoyando (0:47) soluciones climáticas basadas en ciencia, apoyar la educación y mejorar la salud. Para mayor (0:54) información, visite BoloFoundation.org o arroba Bolo Foundation en todas las plataformas sociales. (1:02) Vamos a ver a continuación esta experiencia en el sur del estado de Florida.

(1:07) La iniciativa Green Haven Project nació con un propósito claro, sembrar soluciones en medio de (1:13) la ciudad. Su jardín original está ubicado en el histórico barrio de Overtown, sobre un terreno (1:19) de aproximadamente dos acres. Allí la mitad del espacio está dedicado a un centenar de especies (1:25) frutales, hierbas y vegetales.

Que comienzan así de chiquito, después cuando se crece se ponen más (1:30) grandes. En cada cosecha se obtienen productos comestibles que luego se entregan de manera (1:35) gratuita a los residentes del área. Además, se estimula la participación de niños y adolescentes (1:41) en tareas agrícolas.

La conexión es importante porque ahorita estamos en un tiempo que los (1:48) niños y la gente que son más jóvenes se están olvidando de eso, porque toda la gente quiere (1:54) adentro con la computadora o en el teléfono y ya de ahí se quita la conexión con el mundo que Dios (2:03) dio a nosotros para que podamos estar aquí abusando de todas las cosas que son increíbles (2:10) para nosotros, para crecer como, para que podamos ser más fuertes y cosas así, conectando con la (2:17) tierra, el sol y todo eso y lo ayuda en salud también. Lo que distingue a Green Haven Project no (2:23) sólo es la producción de alimentos, sino la integración de su comunidad de activistas y (2:28) voluntarios. Jóvenes, vecinos y líderes comunitarios se unen para trabajar la tierra, (2:34) aprender técnicas de horticultura urbana y compartir el fruto de ese esfuerzo.

Muchos (2:39) se involucraron desde que este sitio era un lugar de escombros. Este era un lote como los (2:44) otros lotes que tenía unos edificios de apartamentos así bajitos, puros concretos y (2:49) botaron el edificio y lo dejaron. Entonces cuando empezamos la tierra era así polvo, tenía clavos, (2:55) concretos, cemento, metal, pedazos como de escombros de un edificio botado.

En los últimos (3:00) años miles de personas han recibido alimentos cultivados directamente en este jardín, lo que (3:06) representa una red solidaria que combina acción social con la educación ambiental. Hay una gente (3:11) que viene nada más para, como mi hijo de tres años, para jugar. Entonces para ellos es más (3:18) aprovechar el espacio verde y no tanto trabajar.

Entonces cada persona le llama a diferente aspecto (3:23) del lugar. Además de sembrar, Green Haven Project organiza talleres abiertos al público, desde clases (3:29) de nutrición y distribución de plantas hasta actividades que enseñan cómo crear huertos (3:34) caseros o aprovechar recursos naturales como el agua de lluvia. Quienes se unen siempre a este (3:41) cultivo lo hacen de manera desinteresada, solo por ayudar a los demás.

Me encanta ayudar a la (3:48) comunidad. Desde el primer día que vine sentí que realmente estaba marcando la diferencia, viendo a (3:54) la gente de la comunidad venir, comprar frutas, agua. También organizamos colectas de juguetes, (4:00) campañas de regreso a clases y eventos para alimentar a las personas sin hogar.

Lo que (4:05) realmente me impactó fue sentir que también estaba ayudando a los demás voluntarios, porque (4:09) hay días en que podemos ser dos o tres personas y sé que siendo constante puedo ayudar a los (4:15) voluntarios a tener un impacto positivo. Así que para mí hay dos aspectos, ayudar a la comunidad (4:20) y también ayudar a quienes vienen a ayudarla. Así que me encanta estar aquí.

Sin duda el valor del (4:27) proyecto va más allá de lo material. Green Haven Project ha logrado convertirse en un punto de (4:32) encuentro donde activistas y voluntarios encuentran una manera de reconectarse con la tierra y al mismo (4:38) tiempo con sus comunidades. Es un ejemplo de cómo la acción colectiva puede enfrentar la inseguridad (4:44) alimentaria, generar conciencia ambiental y devolverle vida a un espacio urbano que ahora (4:50) florece con propósito y con el aporte de las nuevas generaciones.

Enseñamos a la gente cómo (4:55) sembrar árboles y crecer plantas en las escuelas, en la secundaria, en todas las partes de Dade (5:03) County, en South Beach, Homestead, Miami Lakes, North Miami, en todas las partes. Pero es una (5:12) afortunadamente que la gente puede llegar aquí y conectar con (5:17) diferente gente simplemente por trabajando en la tierra. En Miami donde los contrastes sociales (5:23) son tan visibles, iniciativas como esta demuestran que la unión de voluntades unida a la pasión por (5:30) el medio ambiente puede abrir caminos de esperanza.

En la próxima entrega veremos cómo se ayuda desde (5:36) este lugar a quienes tanto lo necesitan. Esto ocurre acá en el sur del estado de Florida, muy cerca (5:46) del centro de Miami. Allí está ese oasis de esperanza que sin duda representa también la (5:54) ayuda de muchas comunidades.

De eso vamos a hablar en una próxima entrega en los 90 Segundos Verdes (5:59) de la Fundación Bolo. Y hemos llegado al final del programa en el día de hoy. Amigas y amigos, hasta la próxima.

Mientras ves los videos

Parte 1: Observa el proyecto

Responde brevemente.

  1. ¿Dónde se desarrolla el proyecto?
  2. ¿Quiénes participan en los jardines comunitarios?
  3. ¿Qué alimentos cultivan?
  4. ¿Cómo ayudan estos jardines a combatir los desiertos de comida?

Parte 2: Busca ejemplos

Mientras observas los videos, toma notas sobre los siguientes aspectos.

  1. Comunidad: ¿Cómo colaboran los vecinos?
  2. Medio ambiente: ¿Qué prácticas sostenibles aparecen?
  3. Educación: ¿Qué aprenden los niños y los jóvenes?
  4. Alimentación: ¿Cómo mejora el proyecto el acceso a alimentos saludables?
  5. Cultura: ¿Qué tradiciones o conocimientos comparten las familias latinas?

Después de ver: ¿Qué has aprendido sobre Green Haven Project?

Lee las siguientes oraciones. Decide si cada una es CIERTA, FALSA o NO SE MENCIONA. Corrige las oraciones falsas.

Para hablar

Con un compañero, responde las siguientes preguntas.

  1. ¿Qué beneficios ofrece Green Haven Project además de producir alimentos?
  2. ¿Por qué crees que los niños participan en muchas de las actividades del proyecto?
  3. ¿Conoces un jardín comunitario o un proyecto parecido en tu comunidad? Describe sus características.

Hacienda Barrera: Agricultura sostenible con sabor a herencia

Abejas polinizando flores de la planta medicinal echinacea.
Abejas polinizando flores de la planta medicinal echinacea. (Slon 2)

Ahora conocerás otro ejemplo inspirador de cómo una familia latina ha transformado su pasión por la agricultura en un proyecto que beneficia tanto a su comunidad como al medio ambiente. Hacienda Barrera, ubicada en Accokeek, Maryland, es una granja familiar fundada por Gloria Romano Barrera y Josué Barrera, quienes comenzaron cultivando frutas y verduras para alimentar a su propia familia. Con el tiempo, descubrieron que producir sus propios alimentos era una alternativa más saludable que depender de productos procesados del supermercado.

La idea surgió después de que uno de sus hijos presentara una reacción alérgica a un tomate comprado en una tienda, aunque podía comer sin problemas los tomates cultivados en su huerto. Esta experiencia motivó a la familia a investigar más sobre la agricultura y la producción de alimentos libres de pesticidas y otros productos químicos. Poco a poco, aprendieron mediante la práctica y el estudio hasta convertir su proyecto familiar en una granja sostenible.

Hoy, Hacienda Barrera cultiva una gran variedad de frutas, verduras, flores y miel. Además, la familia procura la salud del suelo utilizando métodos que reducen el impacto ambiental. En lugar de depender de maquinaria pesada o fertilizantes sintéticos, realizan gran parte del trabajo manualmente y buscan lo menos posible la tierra y los organismos que viven en ella.

Los Barrera también desean recuperar conocimientos agrícolas aprendidos de generaciones anteriores. Gloria recuerda las visitas que hacía a sus abuelos en México, donde observaba cómo cultivaban la tierra utilizando herramientas sencillas y técnicas tradicionales. Aunque ninguno de los dos tenía experiencia profesional en agricultura, decidieron aprender paso a paso y adaptar esas enseñanzas a su vida en Estados Unidos.

Además de producir alimentos saludables, la familia considera que su granja es una oportunidad para compartir un mensaje con otras familias hispanas. Su objetivo es inspirar a más personas a cultivar parte de sus propios alimentos, cuidar el medio ambiente y valorar la agricultura como una forma de fortalecer a la comunidad. También esperan a las nuevas generaciones para que continúen estas prácticas sostenibles y mantengan vivo este familiar.

En los últimos años, Hacienda Barrera también ha ampliado sus actividades con la producción de miel y la protección de las abejas, fundamentales para la de muchos cultivos. La familia considera que cuidar la biodiversidad es tan importante como producir alimentos saludables y que ambas metas deben avanzar juntas.

La historia de Hacienda Barrera demuestra que la agricultura sostenible puede comenzar con un pequeño huerto familiar y crecer hasta convertirse en un proyecto que inspira a otras personas. Su trabajo combina alimentación saludable, protección del medio ambiente, educación y orgullo por las raíces culturales, demostrando que las tradiciones agrícolas también pueden florecer lejos del país de origen.

Vocabulario en práctica: Crucigrama

Para prepararte para el video y la actividad a continuación, practica con algunas palabras clave de vocabulario que encontrarás allí. Completa el siguiente mini-crucigrama:

Conociendo más sobre Hacienda Barrera

Ahora que ya te has familiarizado con Hacienda Barrera, vas a ver un reportaje de Voz de América sobre el trabajo que hace y su impacto en la comunidad. El video presenta la historia de la familia, las razones por las que comenzaron su granja y las prácticas sostenibles que utilizan para cuidar la tierra.

Mientras ves el video, presta atención a las siguientes preguntas. Las discutirás con la clase más adelante:

Transcripción

(0:00) Flores, verduras, frutas y miel, los integrantes de la familia Barrera cultivan, (0:06) plantan y en muchas ocasiones prueban el resultado de su trabajo. (0:11) Gloria Romano Barrera y su esposo Josué Barrera decidieron luego de adquirir su primera casa, (0:17) que querían tener una granja, cultivar sus propios productos para así consumirlos. (0:25) Entonces no teníamos experiencia previa y mi esposo tampoco, (0:28) pero creo, y para serte sincera, el único recuerdo que tengo de la agricultura es (0:33) cuando visitábamos México con mi abuela y mi abuelito.

Él trabajaba en los campos de alfalfa (0:38) y mi abuela tenía animales. Lo recuerdo usando el hoz y no usaba ninguna máquina. (0:47) Con una idea en mente y sin formación previa, la familia Barrera se enfrentó a varios retos (0:51) sobre el manejo de la tierra y su propiedad.

Sin embargo, empezaron a indagar más sobre (0:57) agricultura y métodos de siembra. (1:02) Sobre todo por el componente financiero no usamos en nuestra granja maquinaria costosa (1:07) y al mismo tiempo no queremos perturbar la tierra y somos conscientes de la erosión, (1:13) somos conscientes de los gusanos debajo del suelo, (1:15) parte del trabajo lo hacemos con las manos, con los pies y usamos el rastrillo. (1:27) Y aunque su familia más cercana al principio no creyó mucho en su iniciativa o el propósito, (1:32) el mismo desafío les incentivó a seguir adelante, a pesar de algunos tragos amargos.

(1:37) Bueno, hemos tenido un par de experiencias en las que la gente, (1:42) y ha sido incómodo y empoderadora al mismo tiempo, nos pregunta a mi esposa y a mí, (1:46) ¿Quiénes son los dueños? Tienen que adivinar o adivinar el nombre completo de la empresa Hacienda (1:51) Barrera. Entonces, si ven los glory fields, no lo reconocen. Ese ha sido un elemento curioso (1:57) con el que nos hemos encontrado en múltiples ocasiones.

(2:04) Glory Fields, que hace parte de Hacienda Barrera, se enfoca en utilizar la tierra sin maltratarla, (2:09) sin usar fertilizantes ni maquinaria pesada. Con el tiempo, la familia Barrera empezó a (2:19) asistir a mercados de agricultores, en donde encontraron a una población más interesada (2:24) en la labor que estaban haciendo. Los propietarios de Hacienda Barrera buscan (2:31) utilizar esas enseñanzas y técnicas ancestrales para el cuidado de la tierra hoy en día, sobre (2:37) todo en el cultivo de flores, hortalizas, verduras, hasta miel.

Es importante para ellos (2:43) poder cuidar el medio ambiente, enseñarle eso a sus hijos y también dar un mensaje a (2:48) la comunidad hispana de que sean propietarios de sus propias fincas, de sus propias tierras (2:52) y puedan cuidar de esa manera el medio ambiente y consumir mejores alimentos. (2:57) Cristina Queiseado Smith, Voz de América, Maryland.

Mientras ves el video

Parte 1: La historia de la familia

Responde brevemente:

  1. ¿Por qué decidió la familia Barrera comenzar a cultivar sus propios alimentos?
  2. ¿Qué aprendieron de las experiencias de sus abuelos y familiares?
  3. ¿Qué nuevos productos produce actualmente la granja?
  4. ¿Cómo describen su forma de cuidar la tierra?

Parte 2: Observa y toma notas

Busca ejemplos sobre estos temas en el video:

Después de ver

Para cada idea, selecciona la afirmación que mejor resume la información presentada en el video.

Ideas de cierre

La historia de Hacienda Barrera muestra cómo una familia hispana transformó una necesidad personal en un proyecto de agricultura sostenible. Gracias al trabajo constante, el respeto por la tierra y el deseo de compartir sus conocimientos con otras personas, la familia contribuye a promover una alimentación saludable, proteger el medio ambiente e inspirar a nuevas generaciones, creando consciencia sobre la importancia de cultivar alimentos frescos en equilibrio con la naturaleza.

Creado por Natalia Camacho.