Ángela María Páez Murcia

Transcripción
  1. Yo me llamo Ángela Páez. Soy de Bogotá, Colombia. Soy abogada. Trabajaba como profesora de derecho en una facultad de derecho de Bogotá. Y estuve allí trabajando desde el año 2002. Tengo una maestría en derecho administrativo, y pasó el tiempo y quise hacer un doctorado y me gané una beca, la beca Fullbright y gracias al programa Fullbright conocí el programa de administración pública de la Universidad de Kansas. Es un muy buen programa y por esos estoy acá. Llevo casi un año en Lawrence. Estoy muy contenta, y voy a estar por unos tres años más.
  2. Ahora que he estado leyendo, pensando un poco en esta entrevista, me pareció muy interesante como uno tiene ideas de su país, pero a la hora de explicarle a personas de otros países tiene que profundizar un poquito más en quién es y qué es su país. Por supuesto no siempre habla de la diversidad que tenemos en Colombia porque desde el punto de vista geográfico, pasando digamos por temas culturales, somos un país con una diversidad increíble. Tenemos dos costas. Nuestra diversidad en, digamos que en el tema de vegetación, en temas geográficos es increíble. La cordillera, todos los Andes, termina en Colombia. Y la cordillera de los Andes se divide en tres en nuestro territorio. Eso hace que tengamos, o tenemos costa. O sea que tenemos, digamos, que territorio a nivel del mar, pero tenemos también digamos que cordillera. Tenemos montañas, entonces podemos tener vegetación y productos de montaña. Tenemos también llanuras espectaculares, que eso te da también otro tipo de cultura, otro tipo de vegetación, otro tipo de economía. Entonces yo pienso que una muy buena palabra para hablar de Colombia es esa. En Colombia puede haber alrededor de cuatro ciudades principales, por supuesto la principal es Bogotá, de donde soy yo. Es una ciudad muy rica también porque viene gente de todas las regiones del país y eso hace que sea más enriquecedora la experiencia de estar allí.
  3. Yo creo que sí hay algunas características de los jóvenes en Colombia. Sí, tenemos un nivel de pobreza que conduce a nuestro país, a nuestro sistema económico que necesita desarrollarse ya que los ingresos promedio de los Colombianos no son muy altos. Pero yo pensaría que al acabar la educación secundaria, para nosotros el bachillerato, usualmente los estudiantes suelen pensar en una carrera universitaria. Hay personas que por su perfil o por su nivel socioeconómico optan por una carrera técnica, pero la mayoría de ellos — bueno no la mayoría pero en la universidad en la que yo trabajaba esas eran las características — optan en primer lugar por una carrera universitaria. Algunos de ellos, pues son pocos en realidad los que pueden pagar, sus familias costean su educación. Otros buscan ayuda bien sea del gobierno o directamente con las universidades para poder acceder a carreras universitarias. Pienso que la juventud colombiana… estamos muy marcados, muy permeados por nuestra realidad digamos que sociopolítica. Eso significa que somos un país con niveles de violencia que se han ido reduciendo, pero todavía tenemos un conflicto interno que marca mucho en lo que se refiere a, digamos, tu misma actitud en la ciudad. Uno ando pues digamos protegido porque puede ser, puede ser sujeto de violencia y… pero también incluso por el conflicto armado en el que está Colombia. Nuestra situación en este momento ha mejorado enormemente y yo pienso que la percepción general de la gente en Colombia es esa, que ahora uno tiene mucha más tranquilidad para recorrer el territorio, para estar incluso en Bogotá, pero todavía hay mucho por hacer. Pienso que nuestra juventud sí permea mucho esa situación, o sea que específicamente en una facultad de derecho sí hay muchas inquietudes con respecto a lo que debería ser el estado: ¿qué es en realidad? ¿quién lo está haciendo? ¿cómo podemos manejar el conflicto interno colombiano? ¿por qué la guerrilla? ¿por qué los otros grupos al margen de la ley? ¿cuál es el drama de nuestros campesinos? ¿por qué el campo se ha vaciado? O sea, la gente ya no puede vivir están en el campo bien sea por temas de violencia o por temas de… no tienen los recursos suficientes trabajando en el campo para poder subsistir. Pero como te digo este es un momento bien interesante porque la situación ha mejorado. Se busca incentivar que la gente se quede en el campo en lugar de ir a las ciudades. Necesitamos reforzar el primer sector de la economía y, porque como te decía, nuestra diversidad en el territorio nos lo permite…
  4. Antes de venir yo podría haber teorizado, ¿no? “¿Qué pueden pensar las personas en Estados Unidos con respecto a nuestro país?” Pero me alegra mucho estar aquí, tener experiencias para poderte contar. En general creo que hay una imagen positiva de mi, de nuestro país en Estados Unidos. Casi todas las alusiones, o sea, lo que me dice la gente con respecto a Colombia cuando saben que soy colombiana son muy positivas. Por supuesto hablan mucho de Shakira, que es una mujer hermosísima, que canta muy bien. Hablan del café, y me alegra mucho porque realmente ya estando en el exterior así tú buscas café colombiano, pienso que no es lo mismo que tú tienes en Colombia. O sea que en términos generales es una imagen muy buena. También, por supuesto, he tenido algunas experiencias en que la gente me dice: “ah, la droga”. Y por supuesto al droga es en algo en lo que la gente piensa al hablar de Colombia. O la violencia, o la guerrilla. O sea que todo eso forma parte de la imagen de Colombia en el exterior. Me alegra mucho haber vivido que la mayoría de las experiencias son positivas. Es decir las alusiones a la guerra, o las alusiones a mi país o la alusiones a la droga son menos de las que he tenido con respecto a factores positivos, pero tanto unas como otras forman parte de nuestra identidad y de lo que proyectamos hacia el exterior. Es bien interesante porque desde que llegué, bueno llamé al consulado de Colombia a avisar que estaba aquí y nos mandan mensajes con cierta frecuencia. Y últimamente mandan mensajes con el lema de “Hable bien de Colombia porque eso es la imagen que nosotros representamos”. Entonces pienso que, bueno, eso nos debe unir y es lo que uno procura hacer, no sólo hablando con palabras si no demostrando cual es nuestra idiosincrasia a la gente que nos rodea. Pienso que esa es la imagen que tiene Colombia aquí.
  5. Yo pienso que la idea de los colombianos con respecto a la droga es: “Sí producimos droga, pero nuestra… digamos que esa producción de droga se sostiene porque hay gente que compra y consume”. Es decir, si hay países que demanda el producto colombiano, en este caso la droga, pues por supuesto la industria de la droga se va a fomentar y se va a mantener. Sí es una realidad de nuestro país. Sí hay cultivos de droga. También se consume droga, por supuesto, pero yo pienso que la idea generalizada es esa: “Si nosotros producimos droga y la comercializamos es porque hay quienes la consumen”. Nosotros somos un país, digamos, pobre o sea que el dinero que la gente puede invertir en droga no es nada comparado con otros países cuyo ingreso per cápita es mayor y por tanto pueden consumir más en pequeña o grande escala. Entonces sí, insisto, es una realidad. La gente sí se cultiva o se comercializa y se consume, pero la idea es la que te digo: “Si nosotros producimos es porque alguien la consume”.
  6. Yo creo que hay como tres temas principales actuales entre Estados Unidos y Colombia. Uno es el tratado de libre comercio. Recientemente… o un par de años o tres años atrás Colombia le metió mucha energía, mucho empeño pienso yo a trabajar y a impulsar la progresión de un tratado de libre comercio con Estados Unidos. Había muchas opiniones con respecto a este tratado: a lo que iba a generar en términos de la industria nacional; impactos positivos, impactos negativos; la posibilidad de exportar con cierta facilidad productos a Estados Unidos; si la industria nacional estaba preparada o no para permitir esa reciprocidad, o sea recibir muchos productos estadounidenses. Hubo muchos debates con respecto a eso, y pienso que gran parte de la atención del país estaba enfocada en ese TLC que no fue aprobado. Entonces digamos que esa fue una de las tensiones recientes… un foco de atención en las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. El segundo, y ese es bastante reciente, son las… el tratado que suscribió un tratado de cooperación entre Colombia y Estados Unidos para la lucha a la droga, contra la droga. Específicamente siete bases militares colombianas van a estar usadas por el ejército de Estados Unidos. Esto ha generado el debate que te imagines. Claro, porque hay personas que han atacado al gobierno colombiano diciendo que somos un poco vasallos del gobierno de Estados Unidos. Que es una vulneración de la soberanía colombiana. Que lo que estamos es jugando como peones, ¿no? Prestando nuestro territorio para esto. Por otro lado, los que apoyan el gobierno del presidente Uribe dicen: “Hombre, queremos derrotar este flagelo que es la droga para nuestro país. Necesitamos buscar aliados. Estados Unidos también sufre el impacto de que nosotros produzcamos droga porque ellos la consumen, ¿por qué no aliarnos y que el ejército estadounidense pueda terne, digamos, uso de estas bases colombianas.” O sea que eso también ha generado tensiones o ha sido otro foco de atención recientemente en las relaciones entre, entre Colombia y Estados Unidos y el impacto que eso generó sobre todo en Sudamérica. Y el tercero — y yo pienso que los colombianos nos acostumbramos un poco a vivir con esto — es lo que nació como el Plan Colombia, que es el apoyo en recursos, en dinero que Estados Unidos hace a Colombia para la lucha contra la droga. O sea, no específicamente el acuerdo de las bases militares, si no el darle dinero a Colombia para que invierta en su lucha contra la droga. Es un… digamos que ha sido dinero… que los colombianos vimos dónde está porque la inversión en gasto militar en Colombia se disparó desde que el presidente Uribe hizo énfasis en esta campaña de retomar el control del país y de invertir en la guerra, o sea, derrotar a los grupos subversivos de nuestro país.
  7. El hecho de estar fuera del país por un tiempo prolongado, o sea no un mes o dos — yo ya llevo aquí casi un año y voy a estar más tiempo — hace que uno tenga una imagen más clara de su país. Entonces esto puede tener dos consecuencias. La primera: Yo sí recomiendo a todo el que pueda tener una experiencia de vivir fuera de su país, hacerlo porque eso reafirma la identidad. Eso hace que desde cosas muy básicas, como por ejemplo saber cuáles son los datos del país de uno, cuál es la población, cuál es la extensión. Son datos que uno aprendió, pero que de pronto no lo usa en su día a día en su país, entonces los olvida y al irse de su país y estar en otra parte la gente te los pregunta y uno tiene que buscar porque muchas veces no los tiene presentes. O sea que empezando por ahí la experiencia de estar afuera hace que uno tenga una identidad mucho más clara. Y la segunda consecuencia es algo que te decía… Hoy estoy mucho más convencida de las bondades de mi país. Por supuesto de las limitaciones también, de los errores que hemos podido cometer o de las limitaciones que tenemos en nuestros, digamos, en nuestras concepciones de colombiano que uno desarrolla inconscientemente. Pero me alegra mucho conocer unas y otras para poderle decir a las personas: “Mi país es maravilloso y lo siento cada vez como una riqueza por todo lo que tiene que ofrecerle al mundo y ojalá que la gente vaya a verlo. No escondemos que tenemos problemas de violencia o de droga como hacíamos antes, pero en este momento las condiciones son muy favorables para que los extranjeros vayan a visitarnos y vean y tengan una experiencia próvida de lo bueno que es Colombia.”
Creado por Adriana Sommerville